
Cinco aspirantes al Parlamento Andino hablaron sobre la situación de la comunidad andina, cómo superarían las diferencias en los modelos de desarrollo económico de los países, y qué propondrían para lograr la integración de los países de la región.
La Comunidad Andina debe estar por encima de las diferencias ideológicas radicales que tienen los presidentes de turno. Esta fue una de las principales conclusiones a las que llegaron cinco candidatos al Parlamento Andino, quienes expusieron sus ideas en un debate realizado este jueves 18 de febrero por el Instituto Nacional Demócrata (NDI) y la Friedrich Ebert Stiftung en Colombia, (Fescol).
Álvaro Orlando Cornejo, de MIRA, Gloria Inés Flórez, Polo Democrático Alternativo; María Paulina Espinosa, Cambio Radical; Héctor Helí Rojas, Partido Liberal, y Fernán Ramiro Álvarez, Partido Conservador, coincidieron en que los países andinos deben promover el diálogo, respetar las diferencias, pero sobre todo buscar intereses en común para defender los recursos de la región.
Sobre cómo ven la situación de la comunidad, los candidatos reiteraron que atraviesa por una crisis. “Lo importante es que el organismo existe. El problema es que todo está funcionando de acuerdo con lo que quiere el Presidente (de la República) de turno.
Los candidatos, explicaron que la crisis es producto de las diferencias en los modelos económicos y políticos de los países, teniendo en cuenta que Bolivia y Ecuador le apuesta al proteccionismo, mientras Colombia y Perú, al neoliberalismo. Argumentando, quie ello explicaba el retiro de Venezuela de la comunidad, recalcando, que lo importante es respetar las diferencias, pero habitar espacios de participación para buscar alianzas para el cuidado de recursos tan valiosos como el agua y la selva amazónica”, indicó la aspirante.
Con firme posición, el representante de MIRA, Álvaro Cornejo, advirtió que el problema radica en la falta de una conciencia andina. “La deficiencia ha estado en el vaivén del ánimo presidencialista de turno. Esto no es una lucha de regiones”, comentó.
El candidato conservador, mencionó que la participación en el Parlamento debería ser más vinculante, decidiendo el número de representantes de acuerdo con la cantidad de población de los países. Por su parte,
Cero insultos y más unión
Sobre otras preguntas relacionadas con la superación de las diferencias de los modelos económicos y políticos de los países, la tensión de los poderes regionales y la fórmula para facilitar el acercamiento de la sociedad civil, los candidatos expusieron varias posturas.
Todos coincidieron en que los países deben superar la ‘política de insultos’, pero fijar reglas claras en la toma de decisiones sobre el impacto en la región. Por ejemplo, expresaron rechazo al gasto excesivo militar y a la compra de armas de guerra, como ha sucedido en Venezuela.
Los candidatos indicaron que su participación en las próximas elecciones es equivalente a la elección de un congreso internacional, de la cual por primera vez Colombia tendrá participación. “Exigimos que el Estado nos garantice espacios para explicarle a los colombianos qué es el Parlamento Andino. En las regiones muy pocos saben de qué se trata. Por eso ya interpusimos una tutela y un derecho de petición para que hagan difusión. Estas campañas las estamos haciendo con las uñas”, coincidieron los aspirantes.
Al finalizar el debate, concluyeron que la representación del país en el Parlamento permitirá que algún día la integración andina llegue a ser como la de la comunidad europea. La eliminación física de las fronteras, una sola moneda, un pasaporte único, la homologación de los títulos profesionales son algunos de los temas que están pendientes por debatir.